Parroquia La Ascensión del Señor

«La Eucaristía es mi autopista hacia el Cielo.»

— Beato Carlo Acutis

Adoración Eucarística

Encuentro Vivo con Cristo en el Santísimo Sacramento

Horarios de Oración y Adoración Parroquial

Comunidad de Curumo
Adoración Solemne

Jueves Eucarísticos

Exposición del Santísimo

4:15 p.m.
Rezo Comunitario

Santo Rosario

Lun, Mar, Mié, Vie y Sáb

4:30 p.m.

¿Qué es la Adoración Eucarística?

La Adoración Eucarística es el acto supremo de fe y amor mediante el cual la Iglesia rinde culto de latría (adoración debida únicamente a Dios) a Jesucristo realmente presente en la Hostia Consagrada, con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad.

I

Adoración y Alabanza

Reconocer la grandeza, majestad y soberanía de Dios Creador y Salvador.

II

Acción de Gracias

Agradecer los dones de la vida, la fe, la familia y la redención en la Cruz.

III

Reparación y Expiación

Ofrecer momentos de desagravio por los pecados del mundo y las ofensas al Sagrado Corazón de Jesús.

IV

Súplica e Intercesión

Presentar con confianza filial las necesidades de la Iglesia, de Venezuela, de los enfermos y de nuestra comunidad.

Historia y Tradición Eclesial

Primeros Siglos:

La reserva eucarística en palomas y cajas doradas para los enfermos y mártires desde la época patrística.

Institución del Corpus Christi:

En 1264 por el Papa Urbano IV, con los himnos eucarísticos de Santo Tomás de Aquino (Pange Lingua y Tantum Ergo).

La Hora Santa:

Revelada a Santa Margarita María de Alacoque para acompañar a Jesús en Getsemaní.

Vida Eucarística Comunitaria

Visita al Sagrario:

El templo permanece abierto para la oración silenciosa y personal ante el Santísimo Sacramento.

Horas Santas y Grupos:

Jornadas de adoración guiada junto a pastorales juveniles, Hakuna, Emaús y comunidades de oración.

Monumento de Jueves Santo:

Tradicionales turnos de adoración nocturna acompañando al Señor en el Huerto de los Olivos.

«Vengan a mí los que están cansados y agobiados»

Dedica un tiempo de paz y silencio en compañía de Jesús Sacramentado en nuestro templo.