Reflexión para el Miércoles, 26 de marzo de 2025
Tercera semana de Cuaresma


La plenitud de la Ley: Del mandato al amor encarnado

Lecturas del día:

En la Cuaresma, la Palabra nos desafía a profundizar en el sentido de la Ley. Jesús afirma: «No he venido a abolir, sino a dar plenitud» (Mt 5, 17). ¿Cómo entender esta plenitud frente a los mandatos del Deuteronomio que, en su literalidad, parecen rígidos?


Deuteronomio: La Ley como identidad

Moisés recuerda al pueblo que los mandatos son «sabiduría e inteligencia» (Dt 4, 6), un código que los distingue como nación. Sin embargo, esta Ley no es un fin en sí misma: es un camino hacia la relación con Dios. El texto subraya: «No olvides lo que han visto tus ojos» (Dt 4, 9). La Ley, en su contexto histórico, prepara al pueblo para reconocer al Dios vivo, no para encerrarlo en normas.

Pregunta clave: ¿Vivimos la fe como identidad estática o como encuentro dinámico con Dios?


Salmo 147: Alabanza en la fidelidad

El salmo celebra a un Dios cercano que «envía su mensaje a la tierra» (Sal 147, 15). La alabanza no se reduce a palabras, sino a acoger su Palabra transformadora. Cuando el salmista canta «Glorifica al Señor, Jerusalén», nos invita a encarnar la Ley en obras de justicia, no en ritualismos vacíos.

Reflexión: ¿Nuestra vida refleja un Dios que actúa aquí y ahora, o uno reducido a tradiciones?


Mateo 5: La radicalidad del amor

Jesús no niega la Ley mosaica, pero revela su corazón: «Dar plenitud». La «última letra o tilde» (Mt 5, 18) no se refiere a rigidez, sino a la integridad del amor que todo lo abarca. Cumplir la Ley, para Cristo, es vivir como Él: amando al enemigo, perdonando sin límites y priorizando al marginado.

Ejemplo práctico: Defender la vida desde el vientre hasta la vejez, pero también en el migrante o el pobre.


Cuaresma: De la letra al Espíritu

Este tiempo nos llama a examinar:

La Cruz nos recuerda que Jesús fue condenado por quienes preferían la letra muerta al Espíritu que da vida.


Acciones concretas

  1. Revisa tus intenciones: ¿Cumples normas por hábito o por amor a Dios?
  2. Rompe un prejuicio: Acércate a alguien que tu entorno religioso o social margina.
  3. Estudia la Biblia en contexto: Evita usar versículos para validar tus ideas; deja que la Palabra te desafíe.

Oración

«Señor, que tu Ley no sea un yugo, sino un camino de libertad. Ayúdanos a vivir su plenitud: no en la frialdad de la letra, sino en el fuego de tu amor. Que nuestra vida, como la tuya, sea un sí total al Padre. Amén».

Autor: Acólito Luis, inspirado en las reflexiones de D. Félix García O.P.
Fraternidad de Laicos Dominicos de Viveiro (Lugo)


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